Los MOMENTOS DE LA VERDAD (que deciden tu vida)

La carretera de la vida
La carretera de la vida // Fuente: photorack.net

Cuando corrí mi primera carrera ciclista quedé entre los últimos del pelotón. Decepción, frustración, desánimo. Ni siquiera llegué a la meta. Y lo mismo ocurrió en las siguientes 4 carreras. Cero. Fiasco. Fracaso. Estas palabras se repetían incesantemente en mi cabeza. ¿Cómo compañeros a los que ganaba en los entrenamientos me habían superado con tanta facilidad durante la carrera? ¿Cómo siendo mi forma física más que aceptable había quedado tan atrás como para ni siquiera acabar las carreras? Lejos de rendirme, decidí prestarle más atención a este fenómeno que me brindó la oportunidad de comprender algo revelador para mí y que me dispongo a compartir con vosotros.

Tras esa primera horrible experiencia, pensé que debía afrontar las siguientes carreras de una forma diferente. Partí con una estrategia en la mente: pegarme a la rueda de los compañeros con los que andaba más parejo. Ni a los mejores ni a los peores del equipo, a los que consideraba que podría igualar o superar. La mejora respecto a mis primeras carreras fue sustancial. Invariablemente había una selección natural, grupos de corredores descolgados luchaban sin éxito por alcanzar a los corredores de adelante. Unos triunfaban y otros fracasaban. Era la ley de la competición. Tomé conciencia de que la fortaleza física no era la única variable que determinaba quienes estaban arriba y quienes estábamos abajo. Los mejores corredores no siempre eran los más fuertes o entrenados, pero sí todos los buenos tenían en común cierta sabiduría estratégica que yo tenía que comprender.

Pegarme a la rueda de otros corredores había mejorado mis posiciones ¿por qué no pegarme a la rueda de los mejores y ver cómo afrontaban las carreras? La estrategia era observar y comprender el comportamiento de los mejores durante la competición (la vida). Y efectivamente el resultado fue revelador porque identifiqué en ellos esta sabiduría técnica para saber cual era el momento de apretar y darlo todo, y cual el momento de guardar las fuerzas. Me di cuenta de que la carrera tenía ciertos momentos de la verdad. Unos cientos de metros, unos pocos kilómetros, unos minutos concretos de máximo esfuerzo que unos aprovechaban para permanecer o alcanzar los puestos de cabeza, mientras que el resto los perdíamos ya fuese por rendición, por conformismo o por mera ignorancia. Resistir unos pocos minutos representaba la diferencia entre la vida y la muerte, entre el éxito y el fracaso, entre la evolución o la miseria. Tan sólo aquellos que durante aquellos minutos críticos aguantaban en las primeras posiciones acababan en los primeros puestos la carrera. Siempre. Y aguantar el ritmo en esos momentos no era sólo cuestión de fortaleza (aunque había que estar fuerte), era más una cuestión de actitud, de no permitirse a uno mismo rendirse ni quedarse descolgado, de extraer lo máximo del cuerpo y de la mente para soportar el ritmo que podía durar unos pocos minutos o unos pocos segundos! Casi cualquiera de los que estábamos allí éramos capaces de soportar el esfuerzo pero no todos nos dábamos cuenta de este hecho, la mayoría perdía unos valiosos metros que les llevaba a quedarse cortados en grupos más pequeños (de futuros perdedores como me sentía yo), mucho más débiles y finalmente a fracasar ¡Por el mero hecho de no haber sabido (sí habrían podido) aguantar unos metros! Esto era lo más interesante. Los momentos decisivos de la carrera se ganaban con la cabeza y no con las piernas. Con la actitud y no con la aptitud. No sólo logré llegar a la meta a partir de esa quinta carrera, sino que lograba puestos dignos entre los mejores de mi equipo, con un aprendizaje muy valioso para mi vida. (Y curiosamente haciendo un esfuerzo menor y sufriendo menos).

Como en el ciclismo, la vida tiene sus MOMENTOS DE LA VERDAD. Puertas que la vida nos ofrece para acceder a una situación mejor y que en vez de cruzar cerramos. Dejar escapar un Momento de la Verdad no tiene por qué ser traumático, ni de fracasados, lo normal entre la gente corriente es dejar escapar estos momentos de oportunidad. ¡Cientos a lo largo de nuestra vida! Y esa y sólo esa es la diferencia entre las personas que triunfan y las que no lo hacen. Ese y sólo ese pequeño matiz (unos metros en un puerto de montaña, unos segundos durante una conversación, unas horas de estudio para un examen, un pestañeo de atención durante un acontecimiento, un pensamiento durante una decisión….) representa el abismo que vemos entre la vida corriente de unos y la vida exitosa de otros. No es un pecado, ¿tal vez sólo un error? (la mayor parte de las veces ni nos damos cuenta), tan sólo significa que estamos posponiendo en el tiempo alcanzar el estado que nos merecemos.  Saber que en unas décimas de segundo nuestra vida puede cambiar, que lo logremos o no, no es cuestión de capacidad, fuerza, poder, sino de una toma de conciencia para identificar nuestros MOMENTOS DE LA VERDAD, y la actitud necesaria para aprovecharlos.

Mis respetos a Grecia porque…:

  • Desoyendo las amenazas del Banco Mundial, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional ha sido un pueblo valiente que ha apostado su futuro a unos gestores con soluciones diferentes y arriesgadas a viejos problemas que de seguir con el mismo tipo de políticos estaban abocados a perpetuarse
  • Por apostar por una política que vela por el interés del pueblo Griego en detrimento de los intereses económicos
  • Que ha elegido y respaldado a un equipo de gobierno partidario de convocar un referéndum antes de tomar una decisión que contradecía su propio programa, y hubiese supuesto traicionar el compromiso adquirido con el pueblo griego
  • Por haberse atrevido a  revalidar su firme decisión de abandonar las políticas extractivas de Europa en un gesto valiente en contra de la opinión pública europea
  • Que se está comportando  como una sociedad adulta que asume la responsabilidad de su futuro, a pesar de los riesgos y amenazas
  • Cuyos representantes están despertando valores olvidados en los gobiernos fuertes de Europa (Francia y Alemania), y nos están haciendo pasar vergüenza a los que estamos gobernados por políticos mediocres que velan por los intereses de los bancos y de las grandes corporaciones por encima de los interés de los ciudadanos a los que representan y que los eligen

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Big Data: una competencia básica para las empresas del S. XXI

El Big Data no es una moda. Los datos, – baratos y abundantes en la sociedad de la información actual – proporcionan un conocimiento exhaustivo sobre hábitos, comportamientos, sucesos, consecuencias e incluso sobre proyecciones. Es a los negocios del siglo XXI lo que el ordenador o el teléfono en el S. XX, algo impensable trabajar sin ello. Es la materia prima del conocimiento estratégico, operativo y del cliente y el mercado. Es la base sobre la que desarrollar servicios personalizados, de valor añadido y con probabilidad alta de ser valorados positivamente por nuestros clientes.Read More »

El objetivo define la situación, y no la situación el objetivo

En cualquier situación en que no sepas que hacer, lo primero que tienes que considerar es sencillamente esto: “¿Qué es lo que quiero que resulte de esta situación? ¿Qué propósito tiene?” El objetivo debe definirse al principio, pues eso es lo que determinará el resultado. Sin un objetivo constructivo, establecido de antemano y claramente definido, […]

El Principio Kics: Un antídoto para la miopía que frena la competitividad (Raúl Peralba)

Autor Raúl Peralba

Si nos preguntaran cual es el mejor producto responderíamos algo así como el que tiene más calidad a mejor precio. Y esto no es cierto, Raúl Peralba recalca que El mejor producto es aquel que más individuos de un mercado piensan que es el mejor. Esta idea tan sencilla y radical se ancla en los procesos mentales más que en los conductuales (y mucho menos teóricos) a los que estamos acostumbrados.Read More »

La revolución del consumidor consciente

fuente photorack.net
fuente photorack.net

Estamos ante un hecho importante. Por primera vez se ha constatado que los consumidores basan sus decisiones de compra en motivos diferentes a las características del producto o del servicio. Motivaciones y preferencias basadas en valores que defienden y demandan, por encima de cualidades como el precio, la funcionalidad o el diseño, más en sintonía con valores y preferencias de la sociedad de hoy en día. Pese a las empresas que o bien no se han dado cuenta, o bien prefieren seguir tratándonos como a idiotas (sólo hay que ver los anuncios y programas de tv), las reglas de juego en los procesos de decisión y compra están cambiando y por tanto en el crecimiento o decrecimiento de los negocios. El consumidor tiene la última palabra sobre lo que funciona y lo que no funciona. El consumidor, (tú y yo) es quien en última instancia determina y perpetúa los gustos, las preferencias y tendencias. Y quien en última instancia hacemos que una marca triunfe o fracase.Read More »

¿Qué son y por qué se habla tanto de los emprendedores sociales?

Fuente: Cristian Velarde Foto natural realizada en el monte Kolitza (Balmaseda, País Vasco) en Enero de 2014
Foto: Cristian Velarde

Los retos a los que se enfrenta la humanidad en este incipiente siglo XXI son mayúsculos, pero también es mayúscula la preparación, la actitud y la conciencia de unas personas (por ahora desconocidas) que se ocupan de ellos. No son políticos, ni grandes empresarios; no tienen abultadas cuentas corrientes ni una red de contactos importantes. Algunos no pisaron la universidad y los hay incluso que fueron rechazados en diversos empleos por falta de competencias. Son los denominados Emprendedores Sociales, una “casta” de visionarios que anteponen las reglas que imponen las necesidades de la sociedad a las reglas que imponen los mercados bursátiles.Read More »

Emprendedor fuerte Vs emprendedor poderoso

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fuente photorack.net

Por desgracia la mayor parte de nosotros formulamos nuestros proyectos bajo la premisa de nuestras capacidades puestas al servicio de unos (supuestos-esperados) resultados. Esta es una visión limitadora propia del emprendedor que piensa que el éxito de su proyecto depende de su fortaleza y de su constancia. Al menos esto es lo que nos han enseñado todos estos años. Lamentablemente las capacidades de una única persona (con una visión individualizada de sí mismo) son limitadas y raramente nos permiten cumplir con nuestros planes (¿no te suena esto de no cumplir jamás con tu plan de negocio?). La incertidumbre rige nuestras vidas lo mismo que la incertidumbre rige el mundo que conocemos en la actualidad.

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